Noticias

Facebook  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.     

SeguroLa llamada “resiliencia” organizacional resulta un término que se ha puesto de moda en los últimos tiempos, al que empiezan a aferrarse en Cuba, como tabla de salvación, muchísimos informes en los que se enumeran propósitos, objetivos y tareas generalmente relacionados todavía con simples programas y actividades de prevención de riesgos.

Si se ahonda en esos programas es posible descubrir con frecuencia que carecen de una conceptualización que los lleve en verdad a evaluar, analizar a fondo, definir y luego planificar en detalle; incluso con flexibilidad y enfoque a largo plazo cómo se afrontarán, mitigarán o hasta eliminarán dichos riesgos; teniendo en cuenta además las afectaciones que podrían significar tanto en los resultados y activos de la entidad, como sobre el capital humano que la conforma y el entorno en que opera.

De ahí que se insista tanto en la necesidad de tener implementada una gerencia o área específica que asuma la gestión de riesgos desde una postura no solo preventiva, sino proactiva y con proyecciones a futuro. Porque esa gestión, devenida en un asunto cada vez más importante de cara a la tan soñada resiliencia empresarial, tendría que acoplarse como unidad hecha a la medida de la organización, con visión transversal y holística, conociendo todos los riesgos existentes en el negocio y los factores que los incentivan, e incorporando además vocación continua de vigilancia y transformación estratégicas.

Por la existencia a nivel empresarial de estructuras con esas características abogamos mucho desde el Seguro, pues más allá de lo que éste supone como mecanismo de transferencia de riesgos, con fácil integración en cualquier programa de prevención desde el que se busque cierto nivel de respaldo financiero para gestionarlos; debe interiorizarse que una póliza o contrato implica también una relación de labor conjunta y un compromiso que las Aseguradoras nos tomamos en serio.

Tener como contraparte del lado de la empresa u organización, lo mismo a especialistas que grupos de trabajo que valoren a la gestión de riesgos como un proceso sistémico y en constante evolución, supondría por tanto el contar con un escenario favorable donde el Seguro puede jugar mejor su papel de aliado clave.

Porque junto a su propósito más evidente, el de contribuir a la protección de patrimonios y responsabilidades, lleva aparejado siempre otro elemento esencial: influir en función de la atenuación progresiva de amenazas de todo tipo.

Al respecto, vale recordar por ejemplo que para asegurarse las entidades deben cumplir con requisitos y parámetros que las conducen a una mejor preparación, dando solución a vulnerabilidades y probables exposiciones a peligros, lo que termina siendo una enseñanza y se revierte asimismo en fortaleza; o sea en capacidad para sobreponerse al riesgo.

Un razonamiento práctico, en temporada ciclónica

Estar asegurado debería ser principio de existencia para proyectos empresariales en un país como Cuba, con alta incidencia de afectaciones por fenómenos climatológicos. No por gusto, cuando la temporada ciclónica apenas asoma su nariz por junio, en ESICUBA volvemos a insistir con fuerza en el mensaje de que un Seguro contratado en tiempo y forma, siempre previo a la ocurrencia de eventos de este tipo, resulta garantía de tranquilidad y resguardo.

Y aunque sigue creciendo la cifra de entidades y organizaciones sumadas a nuestra cartera de clientes, en alguna medida porque conocen que entre las coberturas de la mayoría de sus pólizas se incluye la protección frente a esos daños que puede provocarles lo mismo una tormenta tropical leve que un huracán más severo; también es cierto que queda un espacio para ganar en cuanto a estudiar las coberturas y asimilar que para lograr un Seguro con plena efectividad en estos meses se requiere de un trabajo riguroso de revisión y chequeo.

Por eso, desde la Aseguradora reiteramos siempre el llamamiento para que se compruebe si la póliza contratada tiene una vigencia que comprenda esta etapa de amenazas, encontrándose activa y con la prima pagada. Insistimos asimismo en que se vele porque dentro de dicho contrato queden registrados todos los intereses a proteger, y que los locales o áreas con peligro de recibir afectaciones estén declarados según su valor real de reposición. Esas verificaciones garantizarán que luego se pueda indemnizar sin dilaciones y de manera eficiente.

Sin embargo, en honor a la verdad, y teniendo en cuenta que la temporada ciclónica debe figurar con un gran subrayado dentro de los programas de gestión de riesgos de cualquier proyecto empresarial, nos gustaría que los potenciales beneficiados con esos productos de Seguro que durante más de 50 años ESICUBA ha readecuado y mejorado, no los vieran como simples variables de una ecuación rígida, o como “algo” adquirido por otro contrato que “había que firmar”.

En esa cultura organizacional del riesgo por la que se apuesta, y desde la que hoy se mira a conceptos tan elevados como la “resiliencia”, que no es más que capacidad y habilidad de resistencia; el Seguro tiene que ser incorporado como soporte, herramienta de trabajo y al mismo tiempo componente activo de un sistema mucho más complejo, abarcador y evolucionado en todos los sentidos.

Suscríbase


Regístrese para conocer las últimas novedades de nuestra empresa.



Joomla Extensions powered by Joobi